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Fiestas en Alemania el 22 y 23 de agosto de 2026: unos 100 viticultores del Rheingau llenan 120 puestos en Wiesbaden

Fiestas en Alemania el 22 y 23 de agosto de 2026: unos 100 viticultores del Rheingau llenan 120 puestos en Wiesbaden

El 22 y 23 de agosto de 2026 las fiestas se reparten por toda Alemania: Wiesbaden sirve su riesling del Rheingau por 49ª vez, Bremen desfila en el CSD y Annaberg-Buchholz enciende el martinete de Frohnau.

El 22 y 23 de agosto de 2026 las fiestas se reparten por toda Alemania: Wiesbaden sirve su riesling del Rheingau por 49ª vez, Bremen desfila en el CSD y Annaberg-Buchholz enciende el martinete de Frohnau.

Último fin de semana grande de agosto.

El sábado, los puestos de vino del centro de Wiesbaden abren por penúltima vez este verano. El 22 y 23 de agosto de 2026 las fiestas y los festivales se reparten por toda Alemania, de la Königsallee de Düsseldorf al martinete de Frohnau, en los Montes Metálicos.

Diez días de vino entre la Marktkirche y el Schlossplatz

Unos 120 puestos y alrededor de 100 viticultores: la Semana del Vino del Rheingau ocupa el centro de Wiesbaden del 14 al 23 de agosto de 2026, en su 49ª edición. El sábado es el último día completo y el domingo cierra los diez días.

Los viticultores vienen de al lado.

Un centenar de bodegas del Rheingau sirven ellas mismas sus rieslings y los demás vinos de la comarca, repartidas por las plazas que rodean la Marktkirche, el Schlossplatz y el Dern'sches Gelände. El apodo de « la barra de vinos más larga del mundo » describe sobre todo la disposición: los puestos se estiran por las calles peatonales en lugar de amontonarse en un recinto ferial cerrado.

Tres escenarios sostienen la música. Medio centenar de grupos se turnan durante los diez días y todo se sirve en vasos reutilizables, sin un solo vaso desechable en los mostradores.

Para entendidos y para paseantes a la vez: quien quiere distinguir los pagos encuentra a los productores detrás del mostrador, y quien solo cruza la ciudad pasa por un puesto tras otro antes de decidir su copa.

De la Königsallee al martinete de Frohnau

Más de 200 expositores ocupan en el Gourmet Festival de Düsseldorf, del 21 al 23 de agosto, más de dos kilómetros de la Königsallee, del Corneliusplatz al Graf-Adolf-Platz, en una hilera de carpas, food trucks y barras. El Christopher Street Day recorre el centro de Bremen el 22 de agosto de 2026: en 2025 reunió a unas 29 000 personas, y la marcha desemboca en una fiesta de calle con escenario.

Solo cada cinco años.

El Frohnauer Hammerfest de Annaberg-Buchholz pone en marcha el 22 y 23 de agosto el mazo hidráulico de la ferrería de martinete más antigua de Alemania que sigue funcionando, con más de noventa años de fiesta a sus espaldas. En el Harz, Hasselfelde acoge el Harzfest comarcal: tres días de desfile, escenarios y calles temáticas, más el centenario del Waldseebad, con unos 20 000 visitantes previstos.

A orillas del Bostalsee, Die Toten Hosen dan el 21 y 22 de agosto dos conciertos al aire libre con las entradas agotadas en la pradera de Nohfelden, de vuelta al Sarre tras tres años de pausa, con Sondaschule y Thees Uhlmann de teloneros el viernes y LaBrassBanda y Deine Cousine el sábado. En Braunschweig, el Burgplatz Open Air levanta el telón el 22 de agosto: el Staatstheater representa « Der Freischütz », de Weber, ante la catedral de San Blas y el castillo de Dankwarderode, con unas 18 funciones hasta el 9 de septiembre.

El domingo, Heilbronn es de la bicicleta. La prueba profesional arranca el 19 de agosto y dura cuatro días; la Lidl Deutschland Tour decide su clasificación general en tres vueltas al centro urbano, junto con la ADAC Cycling Tour para aficionados, la LichtBlick Newcomer Tour para jóvenes y una minivuelta infantil.

Fin de temporada en Jena y Múnich

Siete semanas en la explanada del teatro: la Kulturarena de Jena rueda desde el 8 de julio y cierra su 34ª edición el 23 de agosto, con más de 50 citas entre conciertos, teatro y noches de cine y cerca de 70 000 espectadores.

Múnich recoge el mismo día.

El Sommerfestival del Olympiapark lleva en marcha desde el 31 de julio y termina también el domingo: calle de casetas con noria y carruseles, conciertos diarios en el Theatron, zona infantil y tres semanas y media de programa alrededor del lago y la colina olímpicos.

Tres ciclos de verano se apagan así el mismo domingo: en Wiesbaden cierran los puestos de vino, en Jena se vacía la explanada, en Múnich los feriantes desmontan.

La próxima cita en el martinete de Frohnau no llega hasta dentro de cinco años.