Las fiestas de Baviera del 5 y 6 de septiembre de 2026 van de la fiesta de otoño de Núremberg, que atrae a 1,6 millones de visitantes, a las jornadas de la ciudad imperial de Rothenburg y al Gillamoos de Abensberg.
Dieciséis días de carpa, un siglo de historia al lado.
En el Volksfestplatz, junto al lago Dutzendteich de Núremberg, carpas y atracciones funcionan desde el 28 de agosto y hasta el 13 de septiembre de 2026. El fin de semana del 5 y 6 de septiembre, unos 1,6 millones de visitantes recorren el recinto de la segunda gran fiesta de la ciudad.
La fiesta de otoño de Núremberg, junto al Dutzendteich
La fiesta de otoño de Núremberg figura entre las mayores fiestas populares de Baviera. Es la segunda gran Wiesn de la ciudad, justo después de la fiesta de primavera.
El recinto se extiende entre la Bayernstraße y el antiguo terreno de los congresos del partido nazi, dieciocho hectáreas en total. Carpas, atracciones y puestos de cerveceras comparten el espacio y lo convierten, como cada final de verano, en una Wiesn de Franconia. Entre las carpas se suceden puestos de venta, casetas de comida y las atracciones de los feriantes, música distinta en cada esquina.
La edición de 2026 comenzó el 28 de agosto y dura hasta el 13 de septiembre, diecisiete días seguidos. El fin de semana del 5 y 6 de septiembre de 2026, la fiesta funciona a pleno rendimiento, banda bajo la lona, música entre los puestos.
Unos 1,6 millones de visitantes pasan por el recinto durante ese periodo, familias por la tarde, carpas llenas y banda hasta bien entrada la noche.
Entre ciudades imperiales y colores del arcoíris
No muy lejos, en Abensberg, el Gillamoos se celebra desde el 3 de septiembre: una de las fiestas populares más antiguas de Baviera, con raíces que llegan hasta 1313, con carpas, feria y atracciones para unos 300 000 visitantes en cinco días. El lunes pertenece tradicionalmente al Gillamoos político, el mayor encuentro político popular del país. En Rothenburg ob der Tauber, las Jornadas de la Ciudad Imperial devuelven a la vida el casco medieval con una treintena de grupos históricos, por los 750 años de la ciudad como ciudad libre imperial, con una procesión de antorchas al anochecer desde el Doppelbrücke hasta la plaza del mercado.
En Dinkelsbühl, vecinos y grupos históricos recrean la vida de una antigua ciudad imperial en la fiesta histórica de la ciudad, con vida de campamento, combates escenificados y mercado campesino. Boticarios, bañeros, cerveceros, jaboneros, zapateros y cortabolsas muestran allí sus antiguos oficios. Bayreuth devuelve la ópera barroca a su teatro margrave de 1748, patrimonio de la Unesco, con el festival Bayreuth Baroque, el más joven de los tres festivales de la ciudad junto al festival Wagner y al festival de piano, dirigido por el contratenor Max Emanuel Cencic. En Múnich, el Isarinselfest convierte la Steinsdorfstraße en un escenario al aire libre de un kilómetro, cuatro escenarios con programa infantil, una zona de playa junto a la fuente Vater-Rhein y un espectáculo de drones el sábado por la noche.
En la B470, entre Walberla y Neideck, el maratón de la Suiza de Franconia llega a su 25.ª edición, uno de los maratones más pintorescos de Alemania, con maratón, media maratón, carrera de 10 km, maratón por relevos, run & bike de 21,1 kilómetros y maratón en handbike, en carretera cortada al tráfico. En Ingolstadt, organizado por Queer Ingolstadt e.V., el desfile del Christopher Street Day avanza en colores del arcoíris desde la Paradeplatz hasta la Schloßlände, pasando por el ayuntamiento, con música en vivo, pancartas, discursos políticos y programa nocturno en el KAP94 con drag shows y sesiones de DJ.